La inmunoterapia es un tratamiento que busca reanimar y potenciar el sistema inmunológico natural del paciente con el fin de lograr la eliminación de las células cancerígenas del cuerpo y así sanar o detener el crecimiento del cáncer en el paciente.

En esta terapia se pueden usar las propias sustancias del cuerpo o intervenir con sustancias químicas que estimulan la restauración del sistema inmunitario para que este compita de manera natural contra las células cancerígenas.

Los avances científicos en la inmunoterapia tienen al menos un siglo, pero en los últimos 5 años los resultados han sido muy positivos para los pacientes que consiguen resultados que mejoran sus vidas potencialmente.

El sistema inmunológico naturalmente actúa para impedir la proliferación del cáncer, sin embargo, hay células cancerígenas que consiguen la manera de esconderse del ataque del sistema inmunitario

Las células pueden cambiar genéticamente su apariencia para no ser detectadas por el sistema inmunitario, pueden intervenir en las células alrededor del tumor para desactivar sus ataques y también formar proteínas a su alrededor con el mismo propósito.

Aunque nuestro cuerpo es muy inteligente necesita la intervención de la inmunoterapia para que se reactiven sus defensas ante las células camufladas.

Tipos de cáncer en los que se puede aplicar inmunoterapia:

Por ser un tratamiento que impulsa el desarrollo natural de defensa del cuerpo es aplicable en casi todos los tipos de cáncer, de hecho ha demostrado grandes resultados en las etapas metastásicas de los tumores de pulmón, vejiga, cabeza y cuello.

Aún así, hay diversos estudios que demuestran la eficacia de la inmunoterapia en todos los otros tumores, solo hay que entender la historia de cada paciente.

Tipos de Inmunoterapia:

Vacunas de tratamiento:

Son un tratamiento específico para virus que inducen al cáncer, como Virus de papiloma humano VPH, que causa tumores en el útero, genitales, ano, etc, y/o Hepatitis B. La idea de este tratamiento es que por medio de la vacuna se active la respuesta inmunológica del cuerpo frente al virus y así se pueda combatir o disminuir el tumor.

Anticuerpos monoclonales:

Son sustancias naturales para el cuerpo a base de linfocitos, se crean en laboratorios con el propósito de contrarrestar las proteínas que protegen las células cancerígenas.

Una vez estás células queden descubiertas ante el sistema inmunitario el cuerpo actuará para destruir el cáncer de manera natural.

Con más de diez años siendo estudiados por la ciencia esta terapia de anticuerpos monoclonales ha demostrado eficacia en tumores de mama, pulmón, colón, cerebro, ovario, entre otros.

Estos anticuerpos se aplican específicamente a cada tumor con el fin de que la terapia sea más eficiente.

Terapia celular:

En esta terapia se activan las células del paciente en un laboratorio para devolverlas por medio de una infusión y lograr un ataque eficiente al tumor cancerígeno. Cuando se extraen estás células propias del tumor se llevan a un laboratorio especializado que las activa con linfocitos y receptores específicos que al inyectarse al paciente están listos para atacar y regenerar el tumor.  Actualmente hay grandes avances con estás terapias celulares que fortalecen las células con maneras efectivas de eliminar el cáncer.

Tipos de Inmunoterapia

Inhibidores del control inmunológico:

Estos son puntos naturales del cuerpo que desactivan o regulan la respuesta inmunitaria del cuerpo ante amenazas como el cáncer. Una de las formas de camuflarse de las células cancerígenas es a través de la activación de estos inhibidores de control inmunológico. Gracias al estudio de estos es que la inmunoterapia ha avanzado tanto, hoy en día existen fármacos que bloquean estos inhibidores y permiten que la propia defensa del cuerpo descubra las células cancerígenas.

Formas de aplicación de la inmunoterapia:

Tópica:

Se trata de cremas de inmunoterapia que se absorben por la piel, se usa en casos de cáncer de piel.

Intravenosa:

Se inyectan en la vena el tratamiento elegido por el doctor oncólogo.

Oral:

Son fármacos que vienen en píldoras que se toma de forma oral por el paciente.

Intravesical:

Se inyecta directamente en la vejiga.

Formas de aplicación de la inmunoterapia

El tratamiento de inmunoterapia puede ser aplicado de manera ambulatoria, es decir que el paciente no debe permanecer hospitalizado por la noche.

Depende del tratamiento recomendado por el médico la aplicación puede ser hecha hasta en un consultorio.

Con respecto a la frecuencia del tratamiento se puede decir que se aplica interdiario, una vez a la vez a la semana o una vez al mes según la consideración del médico oncólogo.

Esta decisión siempre va a depender de factores importantes como: El tipo de cáncer al que se enfrenta el paciente, etapa del mismo, la reacción personal del cuerpo del paciente a la terapia y al tipo de inmunoterapia recomendada.

Lo más frecuente es que el tratamiento se aplique en ciclos, con el fin de permitir espacios de descanso al cuerpo del paciente para evaluar la reacción a la inmunoterapia y permitir que la activación del sistema inmunológico actúe regenerando y creando células nuevas.

Esta terapia se mantiene en constante observación para determinar su eficacia en cada paciente

Durante los periodos de descanso el doctor se mantendrá observando el avance del cuerpo ante el tratamiento por medio de exámenes que definirán el tamaño del tumor y la eficiencia del tratamiento en cada paciente.

¿La inmunoterapia tiene riesgos o efectos secundarios?

A pesar de ser un tratamiento casi natural, la inmunoterapia tiene efectos secundarios o riesgos para cada paciente. Uno de ellos es la afectación de la zona inyectada produciendo fiebre y síntomas de gripe. En otras ocasiones se puede dar el caso de que, por causas de la activación de las células inmunológicas, estás ataquen al tejido sano en vez de al tejido cancerígeno.

De esta forma se produce un cuadro de enfermedades autoinmunes que afectan varios órganos del paciente, pero ya existen protocolos para actuar en estos casos para estabilizar al paciente rápidamente.

El riesgo más extremo es que el cuerpo reaccione con un shock séptico a causas de la liberación masiva del sistema inmunológico, lo que puede causar fallos orgánicos en algunos casos mortales. Sin embargo la inmunoterapia tiene un buen futuro, para la ciencia es el avance hacía la cura contra el cáncer.

Actualmente hay muchas investigaciones a nivel mundial sobre la inmunoterapia que intentan hacerla más efectiva y reducir estos riesgos con el fin de ayudar de forma definitiva a los pacientes de cáncer.

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