Contáctanos

Para recibir una atención personalizada

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y la Política de Privacidad y Terminos de Servicio donde aplique.

¿Qué es el cáncer de pulmón?

El cáncer de esófago (también llamado cáncer esofágico) se desarrolla cuando las células del revestimiento de esta estructura digestiva crecen sin control.
Básicamente el cáncer esofágico comienza en cualquier lugar a lo largo del tracto, en la capa interna de la pared del esófago y crece hacia afuera a través de las otras capas.

Causas del cáncer de pulmón

Los investigadores han identificado ciertos factores que aumentan las posibilidades de desarrollar cáncer de pulmón:

Fumar. Es el factor de riesgo principal y está vinculado a alrededor del 80% - 90% de las muertes por carcinoma pulmonar. El humo del tabaco es una mezcla mortal de más de 7000 sustancias químicas; muchas de ellas altamente tóxicas y al menos 70 cancerígenas. De hecho, las personas que fuman cigarrillos son entre 15 y 30 veces más propensas a contraer este tipo de cáncer que los no fumadores; riesgo que además se incrementa con los años y la cantidad de cigarrillos que se fuma por día. Dejar de fumar a cualquier edad no solo reduce el riesgo de cáncer de pulmón; también mitiga las probabilidades de padecer un cáncer en la boca, garganta, esófago, estómago, colon, recto, hígado, páncreas, laringe, tráquea, riñón, cuello uterino, entre otros.

Humo secundario del cigarrillo. Cuando una persona respira el humo que emite otro fumador, es como si estuviera fumando. En estos casos, las nocivas sustancias químicas contenidas en el humo no solo son causantes del cáncer, sino que además pueden provocar enfermedades cardiacas, accidentes cerebrovasculares, síndrome de muerte súbita del lactante, infecciones respiratorias o del oído y ataques de asma en niños.

Antecedentes personales o familiares de cáncer de pulmón. Un sobreviviente de cáncer de pulmón tiene un riesgo elevado de contraer o reiniciar éste u otro tipo de cáncer, especialmente si fuma. El factor hereditario se suma a los riesgos, en especial entre familiares directos como padres, hermanos o hijos. Sin embargo, en estos casos también existe la probabilidad de que estén expuestos a los mismos entornos tóxicos.

Radioterapia en el tórax. Algunos sobrevivientes de cáncer de pulmón refieren haber recibido radioterapia en el pecho.

Alimentación. Algunos alimentos y suplementos nutricionales han sido objeto de análisis para determinar su factor cancerígeno, en especial aquellos que contienen químicos y preservantes.

El radón. Este elemento es la segunda causa del cáncer de pulmón. Se trata de un gas de ocurrencia natural que se forma en las rocas, la tierra y el agua. No tiene olor, color, ni sabor. En cualquier caso, cuando el radón entra en residencias o edificaciones a través de grietas y agujeros, puede quedar atrapado y acumularse en el aire del interior donde las personas viven o trabajan; llegando por ende a respirarlo en concentraciones altamente tóxicas.

Síntomas de cáncer de pulmón

Los síntomas del cáncer de pulmón pueden ser distintos en cada persona, siendo característicos en muchos casos los problemas respiratorios.

Síntomas iniciales de cáncer de pulmón

En la mayoría de los casos, el cáncer de pulmón no manifiesta signos hasta estar avanzado; no obstante, algunos de los síntomas iniciales son:

Pérdida de peso sin causa conocida.

Dolor en el pecho.

Tos persistente o que empeora.

Tos con sangre.

Dificultad para respirar.

Sibilancias.

Cansancio permanente.

Crisis repetidas de neumonía.

Inflamación o agrandamiento de los ganglios en el interior del pecho.

Síntomas de cáncer de pulmón

¿Qué hacer si creo tener síntomas de cáncer de pulmón?

Qué hacer si creo tener síntomas de cáncer de pulmón

La detección precoz consiste en el uso de pruebas o exámenes para encontrar una enfermedad en personas que creen presentar síntomas.

En consecuencia, las radiografías de pecho comunes han sido estudiadas para la detección del cáncer de pulmón.

Asimismo, la tomografía computarizada de baja dosis se ha convertido en un estudio que permite identificar áreas anormales en los pulmones; convirtiéndose en una prueba que ayuda a reducir el riesgo de morir a causa del cáncer de pulmón.

Síntomas iniciales de cáncer de pulmón

Existen dos tipos principales de cáncer de pulmón:

Cáncer de pulmón de células pequeñas (menos frecuente).

Cáncer de pulmón de células no pequeñas (es el más frecuente e incluye el adenocarcinoma y carcinoma de células escamosas).

Cáncer de pulmón de células pequeñas

También llamado carcinoma microcítico de pulmón, es una de las formas de este tipo de cáncer. Algunos estudios han demostrado que el carcinoma microcítico de pulmón ya se ha propagado cuando es detectado; por lo que su pronóstico no es alentador.

Cáncer de pulmón de células no pequeñas

Es el tipo más común de cáncer pulmonar, generalmente crece y se disemina más lentamente que el cáncer de pulmón de células pequeñas. Existen 3 formas comunes de cáncer pulmonar de células no pequeñas:

Adenocarcinomas, que a menudo se encuentran en una zona exterior del pulmón.

Carcinomas escamo celulares, que generalmente se encuentran en el centro del pulmón, al lado de un conducto de aire (bronquio).

Carcinomas de células grandes, que pueden ocurrir en cualquier parte del pulmón.

Importancia de la detección temprana de cáncer

Sin duda, el cáncer es una enfermedad cuyo tratamiento produce una mejor respuesta en la medida que se efectúe una detección temprana. Obviamente, en algunos pacientes no se presentan síntomas y se debe actuar desde la medicina preventiva; pero en muchos otros casos, las señales pueden alertarnos para actuar y descartar su presencia a tiempo.

Por otro lado, la detección temprana del cáncer reduce en gran medida su impacto financiero. No solo es muy inferior el costo del tratamiento en las primeras fases, sino que además quienes lo padecen pueden mantener su rutina laboral y un estilo de vida activo.

Etapas de cáncer de pulmón

Reconociendo que el cáncer de pulmón es una de las principales causas de muerte en muchos países; es importante conocer cada una de sus etapas o estadios.

Cáncer de pulmón en etapa 0

Lo que se denomina la enfermedad in situ, en donde las células cancerígenas están contenidas en un área específica y no ha invadido otros tejidos normales del propio órgano.

Por esta razón suele tratarse satisfactoriamente con cirugía, ya que no ha penetrado en profundidad en los tejidos internos. Durante esta etapa no se requiere quimioterapia ni radioterapia; y gracias a la detección temprana, es posible establecer una mejor esperanza de vida del paciente.

Cáncer de pulmón en etapa I

A partir de la etapa I nos encontramos frente a un tumor pequeño que no ha alcanzado los ganglios linfáticos y aún tiene un muy buen pronóstico si recibe tratamiento.

Es por ello que, la primera opción a considerar es la cirugía, en donde se extirpa el lóbulo con el tumor en lo que se conoce como una lobectomía. También se suele eliminar una pequeña parte del pulmón y extraer ganglios linfáticos para hacer pruebas (biopsia); cuyos resultados pueden sugerir la aplicación de tratamiento con quimioterapia.

Etapas de cáncer de pulmón
Importancia de la detección temprana de cáncer

Cáncer de pulmón en etapa II

Tan pronto como nos encontramos ante un cáncer en estadio II, existen dos posibles situaciones:

Un tumor de entre 4 – 5 cm que aún no se disemina hacia los ganglios linfáticos.

Un tumor que mide más o menos 5 cm, pero que ya se ha extendido al menos a un ganglio linfático.

Indiscutiblemente la cirugía también es la primera opción en esta etapa, pero solo si el paciente se encuentra en condiciones físicas favorables. En algunos casos, la decisión médica es extirpar buena parte del pulmón; aunque también se suele combinar radioterapia y quimioterapia para tratar de reducir el tamaño del tumor.

Cáncer de pulmón en etapa III

En el caso del cáncer en estadio III, existe una subclasificación según el tamaño y grado de afectación hacia los ganglios linfáticos.

Por esta razón se suele usar una combinación de tratamientos, que además de la cirugía incluyen la quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia.

Como ya este tipo de cáncer se ha extendido a los ganglios linfáticos, es casi imposible extraerlo por completo mediante cirugía. De allí que el resto de los tratamientos sean las alternativas más convenientes.

Cáncer de pulmón en etapa IV

Después de identificar un cáncer en estadio IV, sabemos que existe un tumor que se ha expandido ampliamente a través del torrente sanguíneo y sus posibilidades de tratamiento son muy limitadas.

En particular, al diseminarse por lugares distantes entre sí es muy difícil de curar. Sin embargo, el paciente puede tratarse con cirugía, quimioterapia, radioterapia y láser para aliviar sus molestias.

Causas del cáncer de pulmón
Cuidados de enfermería en pacientes con cáncer de pulmón

Metástasis

La metástasis es el proceso de propagación de un foco cancerígeno a un órgano distinto de aquel en que se inició.

Ocurre generalmente por vía sanguínea o linfática y cerca del 92% de las muertes por cáncer no detectado, guardan relación con procesos metastásicos; en donde las células enfermas penetran los vasos sanguíneos y linfáticos, para viajar a través del torrente sanguíneo y crecer en un nuevo foco de tejidos normales en otra parte del cuerpo.

Aunque es la más conocida, el proceso de metástasis no se limita solo a la propagación de células cancerosas. De la misma manera, el cáncer también es capaz de propagarse mediante el mecanismo de invasión, que no es más que la migración y penetración directa de células cancerígenas sobre los tejidos vecinos.

Tratamiento del cáncer de pulmón

Una evaluación médica completa es el mecanismo que permite seleccionar el tratamiento más adecuado para cada condición. En consecuencia, el medico establece un esquema que le permite combinar todas las opciones disponibles para cada paciente.

La cirugía

Es la primera elección para los pacientes con cáncer en estadios tempranos que se encuentran en buen estado de salud.

Evidentemente, el objetivo de la cirugía es la extirpación total de las células tumorales para brindar una cura definitiva.

No obstante, el desafortunado desarrollo del cáncer de pulmón tiende a producirse en fumadores de más de 50 años de edad; lo que a menudo condiciona su aplicación por tratarse de personas que ya padecen otro tipo de complicaciones.

Terapia con radiación o radioterapia

En estos casos, el uso de rayos X de alta energía ayuda a destruir las células cancerosas, mientras alivia síntomas como el sangrado, tos y dolor. Cuando se utiliza como un tratamiento inicial en lugar de la cirugía, la radioterapia puede administrarse sola o en combinación con la quimioterapia.

Quimioterapia

Por su parte, la terapia con drogas que matan las células cancerosas, generalmente es aplicada por vía endovenosa. En este sentido, los médicos suelen administrar quimioterapia después de la cirugía para eliminar la enfermedad microscópica. Asimismo, la terapia química ayuda a ralentizar el crecimiento tumoral y alivia síntomas en pacientes a los que no es posible efectuar una cirugía.

Tratamiento del cáncer de pulmón

Terapia dirigida

Otro tipo de tratamiento utiliza moléculas fabricadas por el hombre (anticuerpos monoclonales) que reconocen y se unen a la superficie de las células cancerosas para destruirlas.

Un ejemplo descriptivo de esto ocurre al observar el comportamiento de los anticuerpos naturales, los cuales atacan los virus y bacterias que invaden el cuerpo. Como resultado de muchos análisis científicos, los anticuerpos monoclonales replican este comportamiento para atacar el cáncer.

Para ampliar su efectividad, el especialista puede combinar la terapia dirigida con una droga de quimioterapia o materiales radioactivos.

Inmunoterapia

Por último, esta terapia utiliza el sistema inmunitario del cuerpo para combatir el cáncer, previa identificación de marcadores en la superficie de las células tumorales.

Cuidados de enfermería en pacientes con cáncer de pulmón

El bienestar de una persona con cáncer de pulmón depende del apoyo confiable de un cuidador. Se trata de un profesional que desempeñará el doble papel de asistente y ayuda de salud en el hogar.

Indiscutiblemente es un rol necesario que proporciona el acompañamiento que este tipo de pacientes necesita; combinando la atención médica con asistencia practica y emocional.

Atención médica:

Debe asumir la responsabilidad de:

Administrar los medicamentos.

Ayudar a controlar sus efectos secundarios.

Acudir a las citas médicas con el paciente.

Mantener contacto con el médico tratante.

Participar en las necesidades de cuidados paliativos.

Atención práctica

Algunos profesionales de enfermería que cuidan pacientes con cáncer, pueden ocuparse de otro tipo de apoyos que el mismo requiera, entre los cuales se incluyen:

Compra de alimentos.

Preparación de comidas.

Limpieza y orden de la casa.

Lavar la ropa.

Hacer pagos.

Atención emocional

Brindar apoyo emocional a un paciente con cáncer de pulmón, es una de las actividades más desafiantes de un enfermero. Sin duda son pacientes que enfrentan una constante incertidumbre al ser conscientes de su enfermedad; motivo por el cual estos profesionales tienen la gran responsabilidad de mantener viva la esperanza, en especial en los momentos más difíciles.

Por esto mismo, debe contar con la habilidad para escuchar de forma activa al paciente cuando hable de su enfermedad y ayudarlo a aceptarla.

Preguntas frecuentes sobre el cáncer de pulmón

Es casi imposible no llenarse de interrogantes y dudas al saber que tienes cáncer de pulmón o lo padece alguien en tu entorno cercano. Entre todas esas preguntas, te presentamos las respuestas a algunas de ellas.

Básicamente esto ocurre en el estadio IV o estado metastásico, cuando el cáncer no puede ser curado y los esfuerzos se concentran en ofrecer una mejor calidad de vida al paciente en su etapa final de la vida.

Algunos de los síntomas que acompañan este proceso son:

  • Delirio
  • Cansancio y dificultad respiratoria
  • Dolor
  • Tos
  • Estreñimiento
  • Dificultad para tragar
  • Estertores de muerte al respirar
  • Contracciones mioclónicas
  • Fiebre
  • Hemorragia

Entre el 5% y el 10% de todos los casos de cáncer son causados por mutaciones de la línea germinal, es decir, por herencia genética. Sin embargo, en el caso específico del carcinoma pulmonar, los tumores hereditarios son raros.

De hecho, la mayoría de casos de canceres pulmonares se relacionan con cambios genéticos adquiridos durante la vida, por ejemplo, fumar o vivir en un ambiente contaminado.

Aunque las tasas de curación para este tipo de cáncer son muy bajas, es posible conseguirlo incluso cuando la enfermedad se ha diseminado a los ganglios linfáticos del pecho.

A menudo los tumores pulmonares en estadio I y II se descubren de forma accidental, al estudiar otras enfermedades; lo cual explica la escasa supervivencia global de este tipo de cáncer a nivel mundial (alrededor del 15% a los 5 años). Sin embargo, todo esto guarda estrecha relación con la detección temprana y un tratamiento oportuno.

Aun así, los pacientes con cáncer de pulmón en etapa III tratados con quimioterapia y radioterapia combinadas de modo secuencial, registran una tasa de supervivencia de 14 meses aproximadamente. Finalmente, en el caso de pacientes que se encuentran en estadio IV, menos del 10% de los que reciben tratamiento alcanzan a sobrevivir un año.

Parece poco probable, ya que el cáncer de pulmón no es provocado por un virus o bacteria. Esta enfermedad de la que mueren anualmente más de 2 millones de personas en el mundo, se origina por daños en el material genético causados por agentes no infecciosos, mayoritariamente los carcinógenos del tabaco.

Cada paciente es una entidad con alteraciones genéticas propias (ninguna de las alteraciones es común para todos los cánceres de pulmón); por tanto, no resulta una tarea sencilla desarrollar una vacuna.

El cáncer de pulmón de células no pequeñas o cáncer de pulmón no microcítico es el más frecuente, con un registro de entre 85 – 90% de los casos.

Algunas de las acciones que ayudan a reducir el riesgo de padecer cáncer de pulmón son:

  • No fumar, o si ya fumas, dejar de hacerlo.
  • Evita el humo secundario del tabaco.
  • Realiza pruebas para detectar radón en la casa u oficina.
  • Cumplir con las directrices sobre salud y seguridad en el lugar de trabajo para evitar el contacto con sustancias cancerígenas.

Seguros con los que trabajamos

Ir arriba